Todas las técnicas de marketing que intentan capturar clientes a partir de hacer apariciones invasivas en las actividades de las personas, fueron muy eficientes en el siglo XX y aunque hoy se sigan usando, al menos deberíamos cuestionar su efectividad.

Cuando un negocio inicia sus primeras actividades comerciales, estas se enfocan en conseguir apariciones en el camino del cliente. Para esto se utiliza, envíos de mail masivos, posicionamiento en buscadores, buzoneo, radio, prensa, etc. Este comportamiento esta definido de esta manera, debido a que nuestra experiencia como consumidores nos dice que debemos aparecer el mayor numero de veces delante de los ojos de los clientes potenciales e ignoramos lo invasivo que esto resulta.

La aparición de plataformas sociales como Facebook, LinkedIn o Twitter nos puede ayudar a cambiar este comportamiento, pero es indudable que la mayoría de empresas aún no comprende las posibilidades de la comunicación social y utiliza estos medios de comunicación social como canales para continuar con los métodos invasivos del siglo XX.

La tecnología del siglo XXI permite que utilicemos conexiones humanas para difundir el mensaje de una marca, en formato de conversaciones y a través de dichas conexiones. Entonces a las marcas solo les queda el trabajo de ofrecer algo de valor y que sea digno de comentar y compartir. Si es verdad que una marca se crea a partir de conversaciones, para provocar conversaciones, debemos ser útiles.

En resumen, las técnicas de marketing del siglo XXI se utilizan para que las marcas puedan demostrar que producen utilidad o que dan valor a aquel que se acerque a ellas. Si este trabajo se hace bien, no sería necesario aparecer más de forma invasiva ante el cliente, es el cliente el que nos buscaría.

 

Fuente: puromarketing.com | Autor: Neil Revilla | Artículo original