Facebook puede presumir de contar con más de 900 millones de usuarios repartidos por todos los rincones del planeta. Sin embargo, y pese a estas cifras de vértigo, el uso de la famosa red social comienza a dar por primera vez síntomas de agotamiento, fundamentalmente en su “madre patria”: Estados Unidos. Si en 2010, los usuarios estadounidenses de Facebook invertían una media de 26 minutos por sesión en esta plataforma, a finales de 2011 el tiempo medio de permanencia en la red social se redujo a 18 minutos, una tercera parte menos que el año anterior. Fuentes cercanas a Facebook no esconden su temor por estos datos y confiesan no haber visto nunca una caída tan significativa en el uso de la red social.

Tampoco al otro lado del charco pintan las cosas demasiado bien para Facebook. En Alemania, por ejemplo, los usuarios de esta red invierten una media de 13 minutos al día en esta plataforma. Si esta cifra se compara con el tiempo que pasan los alemanes frente al televisor (229 minutos), la radio (192 minutos) o los diarios (23 minutos), los datos no provocan precisamente un gran entusiasmo.

Por su parte, Twitter, la red social favorita de los “nerds” y los periodistas alemanes, alcanzó en marzo de 2012 los 4 millones de usuarios, pero desde entonces parece no querer moverse de esta cifra. Hoy por hoy, y pese a su creciente popularidad, nadie en Alemania cuenta con un espectacular incremento en el número de usuarios de la red de microblogging, explica Thomas Koch en Wiwo.

Pero los nubarrones no sólo se ciernen sobre las todopoderosas Facebook y Twitter. También redes sociales locales como las alemanas MeinVZ, SchülerVZ y StudiVZ, antaño absolutas líderes del mercado 2.0 con casi 14 millones de usuarios, han visto cómo sus visitas han encogido casi un 80% en el último año.

Por su parte, Google+, que hizo su debut hace un año, comenzó con un tiempo medio de uso de 5 minutos al día. Doce meses después, estos 5 minutos diarios se han convertido en apenas 3. ¿Qué está pasando entonces con las redes sociales? ¿Ha explotado ya la burbuja 2.0 y no nos hemos dado cuenta? ¿Se ha aburrido simplemente la gente y ha optado por regresar al “mundo real”? ¿O simplemente lo que está sucediendo es que, tras pecar de novatos y probar en todas las redes sociales, los usuarios han encontrado ya su plataforma ideal y no quieren perder el tiempo con otras alternativas?

Lo cierto es que hoy por hoy es prácticamente imposible que un usuario pueda ser activo en cinco redes sociales simultáneamente. Como mucho, el internauta puede concentrarse en dos o tres plataformas a la vez. Y esto está dañando inevitablemente a Facebook, la indiscutible “reina” de las redes sociales.

A pesar de todo, esto no quiere decir ni mucho menos que estemos asistiendo a la muerte de las redes sociales. La Web 2.0 está aquí para quedarse, su uso forma ya parte de las rutinas diarias de las personas y, como plataforma para el intercambio de información y el entretenimiento, es completamente irrenunciable.

Y no sólo es irrenunciable para los usuarios individuales, sino también para los anunciantes. Para estos últimos, las redes sociales son, de hecho, un sueño hecho realidad. Estas plataformas hacen posible lo que antes no era posible, que las marcas y los consumidores dialoguen cara a cara. Los consumidores pueden participar en el desarrollo de los productos y los servicios de las empresas y en último término convertirse en embajadores de las marcas.

Dentro de cinco años, habrá en internet dos escenarios posibles. En uno de estos el trono de la red de redes lo compartirían cuatro “reyes”: Google (motor de búsqueda), Amazon (e-commerce), eBay (mercado para el intercambio) y Facebook (plataforma social). Y estos cuatro “reyes” estarían rodeados de actores locales más pequeños como Zalando, Xing o Tuenti.

En el otro escenario posible, Facebook perdería su estatus de líder en el mercado de las redes sociales para hacer hueco a redes especializadas y dirigidas a grupos más pequeños. Desafortunadamente para Facebook, este segundo escenario es el más probable de los dos planteados y es que el futuro de la Web Social parece pasar irremediablemente por la fragmentación y la especialización.

 

Fuente: marketingdirecto.com