Nunca me cansaré de decir que una de las cosas que hacen fascinante al marketing digital es que es una disciplina en constante cambio. Este cambio no solo afecta a las herramientas y las tecnologías que usamos, sino también a la propia naturaleza de nuestro trabajo. Es el caso del papel del jefe de marketing, cada vez más cuestionado. ¿Quieres saber por qué?

El jefe de marketing, una especie en peligro de extinción

El puesto de jefe de marketing no es apto para débiles. Se trata de un cargo sometido a grandes presiones para demostrar resultados y con una alta rotación: el jefe medio dura 3,5 años en su puesto, frente a los 7,2 del CEO.

Pero no solo debe saber lidiar con altas presiones y mostrar resultados, sino también defender la existencia de su propio puesto. Según un estudio de Forrester, el 30% de los puestos de director de marketing desaparecerá este año.

Mientras tanto, la tendencia en las grandes marcas, como Coca-Cola, es sustituir al CMO por el Chief Growth Officer, un auténtico “superhéroe” que combina las típicas habilidades del jefe de marketing con otras nuevas para desarrollar una labor integral. La respuesta está clara: renovarse o desaparecer.

¿Cómo será el jefe de marketing del futuro?

  • En formación continua. Las ideas, herramientas y estrategias del pasado ya no sirven. Para estar a la altura de su puesto y ofrecer resultados, el director de marketing debe actualizar sus conocimientos constantemente y fomentar que el resto de su equipo también lo haga.
  • Con capacidad analítica. Vivimos en plena era del big data. Los marketers tenemos toda la información necesaria para conseguir resultados óptimos, pero es imprescindible saber procesarla y analizarla correctamente. Por eso, el jefe de marketing del futuro tiene una mente científica, capaz de plantear hipótesis y ponerlas a prueba.
  • Con mentalidad periodística. El marketing tradicional ya no vende. Los millennials y centennials ya no quieren escuchar propuestas comerciales, sino historias fabulosas que les aporten valor. Para crear estas historias, el departamento de marketing debe funcionar como la redacción de un medio y ser capaz de crear contenidos que realmente enganchen a su público objetivo.
  • Capaz de encontrar soluciones en tiempo real y de ejecutarlas. Con las campañas digitales, la información fluye al momento y los marketers deben estar preparados para responder. Si es viernes y una campaña no va bien, la decisión sobre qué hacer no puede esperar hasta el lunes: ¿parar, continuar, enviar el presupuesto a otro canal? Con nervios de acero y sangre fría, el director de marketing debe ser capaz de dar una respuesta al instante.
  • No será un jefe… será un líder. El ordeno y mando ha pasado a mejor vida. Ahora los jefes deben ser personas que conducen, que guían, que inspiran, que acompañan a su equipo y sacan lo mejor de cada persona, que motivan a sus empleados y trabajan codo con codo con ellos. Las nuevas generaciones que se incorporan al mundo laboral quieren trabajar con personas, así que para reternerles el jefe necesita humanizarse o pasar a ser un líder, o mejor aun, uno más del equipo, porque la jerarquía horizontal está a la orden del día. Solo así conseguirá crear un equipo feliz… y esto se reflejará en los resultados.

No mueras por el camino como jefe de marketing. No te quedes anclado en el pasado y conviértete en un nuevo líder de la era del marketing digital.

 

Artículo original: cyberclick